martes, 28 de septiembre de 2010

La máquina de la verdad.

Pensaba y no decía nada, allí parada frente a él. Con todo el miedo del mundo a que al decir una sola palabra todo se disolviese en el aire y no quedase nada más que el recuerdo. Y seguirá esperando a que la extraña conexión por la que él adivina lo que ella piensa haga las veces de máquina de la verdad y le diga que le quiere.

Guao.

Joder, esto es increíble, me levanto cada día con una sonrisa aún más grande que la del anterior.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Turnedo.


Aunque siga suspirando
por algo que no era cierto
me lo dicen en los bares,
es algo que llevas dentro
que no dejas que te quieran,
sólo quieres que te abracen


Lo siento.

Y yo sé que le quiero mil veces más de lo que él me quiere a mí, pero duele tanto cuando me lo confirma... Que a veces hace que me arrepienta de estar enamorada.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

No sé que me quieres decir. Ni siquiera si quieres decirme algo.

Confundo la tierra con el cielo al caminar en dirección al horizonte. Voy en busca de mi destino, pero ha estado lloviendo y el camino ya no está bien marcado, aunque quizás nunca lo estuviese. Ya no sé si seguir andando o parar a descansar y tratar de encontrar el significado de tus ojos cuando se posan sobre los míos. Solo hay una cosa que tengo clara: No voy a marcharme de este mundo sin descubrir su secreto.

lunes, 20 de septiembre de 2010

On a bottle of whisky.

Aún saliendo por la puerta, ya tenía el cigarro en la boca. Lo encendió con un mechero amarillo, uno de los tantos que pasan por sus bolsillos diariamente. Iba a acercarse a uno de aquellos bares de cerca de la universidad, pero según cerró la puerta se dio cuenta de que para ahogar sus penas en un vaso no hacía falta hacer un trayecto tan largo. Bastaba con doblar la esquina, sentarse en la barra y pedir un whisky doble (mejor asegurarse, no vayan a saber nadar y un whisky normal no sea suficiente).

Cuando dejó de poder leer, sacó su teléfono móvil y releyó todos los mensajes recibidos. O eso creía ella, que inventaba a su antojo todas y cada una de las palabras que los remitentes habían tecleado.

viernes, 17 de septiembre de 2010

De miedos y ladrillos.

Y el miedo me recorre el organismo, como una droga inyectada con una aguja sin esterilizar. Y parece que soy imbécil, volviendo a pincharme la mierda en las venas en cuanto sé que el efecto ha pasado.

Deja ya de poner ladrillos en el muro. Soy yo, no voy a hacerte daño.

Me asustas. Y eso nunca me había pasado. Y eso me asusta aún más.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Morir.

Después di un paso en falso, y me enamoré. Fue entonces cuando entendí: el amor está loco. Sacrificó a mi juicio, la causa del dolor. Ahora sólo vivo, la hora aún no llegó.

Reproducirse.

Difundí lo poco que entendí. Que el amor es lo más bello, que es la auténtica libertad. Que muy pocos lo alcanzan, sólo los que lo quieren de verdad. Que es la única manera de llegar a la auténtica felicidad.

Crecer.

Después comencé a curiosear, pero cada vez entiendo aún menos. Ya va siendo hora de que deje de preguntar.