-Efram, te quiero.
-Nunca me lo habías dicho.
-Tampoco lo había sentido.
Mostrando entradas con la etiqueta te quiero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta te quiero. Mostrar todas las entradas
jueves, 22 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Vuelves.
Ahora sí que ya no sé que hacer. Me he vuelto completamente loca, en un sólo segundo. No sé si olvidarte o dejar que mi cuerpo se enamore más de ti, porque me confundes... Pones mis instintos a flor de piel. Y no sé si eres perfecto o no, lo que sé es que, lo siento, pero te quiero. Eso es lo que iba a decirte, pero preferí callarme. Es más sencillo así.
viernes, 12 de marzo de 2010
¡Hazlo!
¡Te quiero! ¿Es que no lo entiendes?
Vamos, olvida el resto, sólo contamos tu y yo... Saldrá bien, te lo prometo. Y siempre cumplo mis promesas.
Sé que la situación es complicada, no creas que no me he dado cuenta. Pero no hay nada imposible. Todo está hablado.
¿Qué tal si nos perdemos solos en algún lugar del mundo? Dime que sí y desapareceremos del mapa.
Lánzate. No tengas miedo... Estaré a tu lado.
Vamos, olvida el resto, sólo contamos tu y yo... Saldrá bien, te lo prometo. Y siempre cumplo mis promesas.
Sé que la situación es complicada, no creas que no me he dado cuenta. Pero no hay nada imposible. Todo está hablado.
¿Qué tal si nos perdemos solos en algún lugar del mundo? Dime que sí y desapareceremos del mapa.
Lánzate. No tengas miedo... Estaré a tu lado.
miércoles, 3 de marzo de 2010
El hombre perfecto.
Y la miro, ajeno a la conversación. Es perfecta. Allí, riendo con sus amigas de algún chiste malo. Y pienso en la suerte que tengo de tenerla. En ese momento me devuelve la mirada y me sonríe, pícara, alegre, como es ella. Abre la boca y hace muecas con los labios. No le entiendo. Entonces lo grita:
-¡Que te quiero!
Le sonrío. No puedo dejar de mirarla. Allí está, con sus botas marrones y sus vaqueros. Con una camiseta sencilla. Así, sencilla, como es ella. Sencilla pero perfecta.
Abro el móvil y le escribo. Guapa. Eres perfecta. Pero yo te quiero más. Enviar. Se escucha un bip. Le ha llegado. Abre el móvil, sorprendida, y se ríe. Se levanta de la silla y se acerca. Y me besa. Se para el mundo.
-No te lo crees ni tú.- me dice.
-Te quiero.
-Y yo a ti, pequeño.
Y así, ambos con una sonrisa aún más grande, ella vuelve a su sitio mientras él continúa su conversación.
-¡Que te quiero!
Le sonrío. No puedo dejar de mirarla. Allí está, con sus botas marrones y sus vaqueros. Con una camiseta sencilla. Así, sencilla, como es ella. Sencilla pero perfecta.
Abro el móvil y le escribo. Guapa. Eres perfecta. Pero yo te quiero más. Enviar. Se escucha un bip. Le ha llegado. Abre el móvil, sorprendida, y se ríe. Se levanta de la silla y se acerca. Y me besa. Se para el mundo.
-No te lo crees ni tú.- me dice.
-Te quiero.
-Y yo a ti, pequeño.
Y así, ambos con una sonrisa aún más grande, ella vuelve a su sitio mientras él continúa su conversación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
