miércoles, 15 de septiembre de 2010
Nacer.
Nací con la cabeza en las nubes y sabiendo correr, pero no frenar. Y cuando ando, lo hago hacia atrás. No, claro que no podía nacer como la gente normal.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Juego.
Sorpresas. Hacer el idiota por la calle, comenzar a pegarnos. En cuanto te vea, correr hacia ti y saltar a tus brazos. Morder y besar, pero sobre todo morder. Desnudarnos enteros y hacernos cosquillas. Aguadillas en el mar. Correr a toda velocidad por las calles de la ciudad, como si una manada de leones nos persiguiese sin frenar. El amor es un juego.
Pero tienes que entender que el juego es el amor, no yo.
Pero tienes que entender que el juego es el amor, no yo.
Rabia.
La longitud de mis dedos, y los espacios entre ellos, se ajustan a la perfección con tus caderas.
La mirada de tus ojos me intimida. Suaves susurros entre besos. Y mis dientes en tu cuello. ¿Cuánto más voy a aguantar sin morderlo?
La mirada de tus ojos me intimida. Suaves susurros entre besos. Y mis dientes en tu cuello. ¿Cuánto más voy a aguantar sin morderlo?
Uf.
Es fácil. Te recuerdo sin mirar tus fotos. Y tengo tus ojos grabados a fuego en mi conciencia.
Estoy enamorada de ti, pero creo que la tentación va a consumirme.
Estoy enamorada de ti, pero creo que la tentación va a consumirme.
jueves, 9 de septiembre de 2010
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Ya no eres tú, eres tú solo.
Las nubes siguen cayendo y mi respiración funcionando, pero eso no es malo. Al fin y al cabo, ¿qué importa mi voz? Tan sólo soy una parte muy pequeña de mi misma.
Es como cuando te tumbas encima del edredón y el techo no para de dar vueltas. Pero tu no te mueves ni un sólo centímetro, permaneces absolutamente quieto y callado esperando que la cordura piense que estas muerto y se marche a acompañar a cualquier otro en su trayecto. Y allí te quedas tu, solo con las voces de tu cabeza, que también te abandonan porque allí no se encuentran a gusto. Ya no eres tú. Eres tú solo.
Es como cuando te tumbas encima del edredón y el techo no para de dar vueltas. Pero tu no te mueves ni un sólo centímetro, permaneces absolutamente quieto y callado esperando que la cordura piense que estas muerto y se marche a acompañar a cualquier otro en su trayecto. Y allí te quedas tu, solo con las voces de tu cabeza, que también te abandonan porque allí no se encuentran a gusto. Ya no eres tú. Eres tú solo.
martes, 7 de septiembre de 2010
Recuerdos para inventar.
No hay nadie que te invente mejor que yo. Tengo esos ojos marrones grabados a fuego en mi cabeza, el sabor de tus labios y el olor de tu pecho. Y el tacto de tu cuello... ¿Cómo iba a olvidarlo, si cada vez que lo rozo te lo arrancaría a mordiscos?
domingo, 5 de septiembre de 2010
Libertad y amor.
Cuando amas a una persona, quieres lo mejor para ella. Y te aseguro que no hay nada mejor que la libertad y que el amor. Y, aparte de ser libre, te aseguro que no hay quien te quiera más que yo.
sábado, 4 de septiembre de 2010
jueves, 2 de septiembre de 2010
Lo tengo todo y aun así, me falta algo.
Perdí la noción del tiempo, dejé de saber donde estaba mi cuerpo para sentir donde estabas tú. Los sonidos penetraban por mis oídos pero aún así no escuchaba absolutamente nada. Quizás de vez en cuando el suave pero rápido correr de la sangre por mis venas o el ruido de mil pequeñas tuercas desprendiéndose de mi cabeza. La cordura se ha encargado de alimentar a la locura y ya no se si hacer cabriolas o tumbarme en el césped a soñar con la caída del cielo.
No quiero (ni debo) admitirlo, pero este es mi refugio. Y sí, te echo de menos.
No quiero (ni debo) admitirlo, pero este es mi refugio. Y sí, te echo de menos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
